Los niños y niñas de 2do año de Infancia Misionera tuvieron una linda celebración con sus abuelos y abuelas en la que se hizo memoria agradecida de su árbol familiar.
En un primer momento de manera voluntaria, compartieron con los demás qué/quién es, por qué lo eligió y alguna anécdota sobre una serie de tarjetas con imágenes de diferentes objetos y personajes, de la época antigua como la actual.
Se destacó lo significativo que es cruzar el puente entre las generaciones, para ello es importante valorar, empatizar y respetar las diferentes experiencias y testimonios de vida de cada generación.
Luego, abuelos y nietos trabajaron juntos elaborando un mini terrario en un macetero que decoraron en conjunto. Esta actividad simbolizó el crecimiento y la vida, destacando que, al igual que una planta necesita cuidado, el vínculo con nuestros abuelos, florece a través del amor, tiempo y dedicación. A cada uno de estos maceteros le pusieron una frase que representa la relación abuelo-nieto.
El encuentro concluyó con una breve liturgia en la que se agradeció a Dios por nuestras familias, se hizo una memoria agradecida por sus historias. A pesar de las dificultades, están juntos y juntas y se llenaron nuevamente de alegría y unidad. También escucharon el poema del padre Esteban Gumucio ss.cc, llamado “Bienaventuranzas de los viejos”.