Esta mañana, nos reunimos en formación para recordar. Recordar nuestra historia, que no significa vivir anclados en el pasado, sino reconocer aquello que hemos vivido como país y aprender de ello.
Nuestra historia tiene momentos de alegría, pero también momentos de dolor y división. Cada familia puede tener recuerdos y experiencias diferentes. Por eso, recordar también significa escuchar y respetar.
La silla vacía ubicada al centro representa a quienes ya no están. Nos recuerda que detrás de la historia existen personas, familias, sueños y ausencias. Recordar sus historias nos invita a valorar la vida y la dignidad de cada persona.
Siete estudiantes levantaron unos carteles con palabras significativas para este día: respeto, diálogo, justicia, reconciliación, memoria, paz, y esperanza.
La reconciliación no significa olvidar. Significa buscar caminos para volver a encontrarnos, el futuro de Chile también está en nuestras manos, en sus manos, en las nuevas generaciones, donde está la posibilidad de construir relaciones donde las diferencias no sean motivo de violencia, sino una oportunidad para dialogar y aprender, porque tenemos una historia que recordar, un presente que cuidar y un futuro que construir.
Dos estudiantes bailaron cueca Esperanza Salinas de II Medio, frente a la silla con una flor y Joaquín Paredes de IV Medio, frente a la bandera. El baile fue un gesto de memoria. Esperanza representó la ausencia, recordándonos que nuestra historia está formada por personas cuyas vidas y experiencias merecen ser recordadas; y frente a nuestra bandera, la cueca se transforma en un gesto de esperanza: Chile sigue adelante y las nuevas generaciones tienen la responsabilidad de construir un país donde podamos vivir, dialogar y convivir en paz.
Porque recordar nos ayuda a aprender, reconciliarnos nos permite volver a encontrarnos y tener esperanza nos invita a construir juntos el Chile que queremos.


















